Adéu 'Dolços records'14/10/2007Este final de mes de julio cierra la emblemática Pastelería Goma. Aunque hace 20 años que vivo en Canarias, hay acontecimientos de mi pueblo que incluso desde la distancia no me pasan desapercibidos. Aún recuerdo, hace mas de 50 años la tienda de la Plaza de la Vila, entonces Plaza del caudillo, con la señora Pepita con su delantal blanco inmaculado y el Señor Hipólito con su mandil, los comienzos de sus hijos, Joan, Josep y Antoni, deportistas, simpaticos, trabajadores como nadie. Hay una anécdota que cuando Josep con apenas 16 años fue convocado para defender la portería del Club Natacion Martorell en los Campeonatos de España de Waterpolo de Sevilla, Joaquim Puig componente destacado y capitan del equipo le dijo “Nen, si quieres venir a Sevilla tienes que traer dos tortells de Nata” el autobús salía de la plaza, delante de Cal Xic a las 6 de la mañana y el Josep llego con la maleta y los tortells. Lo mejor de todo, Els tortells de Reis y Sant Antoni, les pastes de Rams les Mones, las Coques de les revetlles, els panellets, els torrons, Els Records de Martorell, vieja formula traída por un tío desde América, els Tortells de Crema y nata, pasteles de aniversarios y bodas... que han hecho las delicias de pequeños y mayores. Luego las inundaciones. Malditas inundaciones se nos los llevaron de la Vila, pero aunque un poco más lejos y cruzando el puente del Anoia en pleno invierno, La pastelería Gomà siguió siendo punto de peregrinación para todos los martorellencs y vecinos de los pueblos de los alrededores, a cualquier invitación que acudía con un pastel de cal Gomà triunfaba seguro. Más tarde, llegaron las nueras Paquita, Angelines y Elvira. A cuál más guapa y simpática! Ahora después de más de 80 años y dos generaciones endulzando la vida a la gente de Martorell, cierran por jubilación. La edad no perdona y el descanso es más que merecido. Mis nietos canarios el próximo año me pedirán la mona de cal Gomà, que desde Martorell me llevaba a Canaris, al filo de la ley, por las últimas y estrictas medidas de seguridad en el transporte aéreo, pero que hacían sus delicias al recibirlas. También se han acabado Els Records de Martorell como colofón a la calçotada que, cada año, con mi família organizamos en Canarias para un nutrido grupo de amigos canarios, que alucinan, y de los que vienen de diversos puntos de la península. Con esta pequeña reseña quiero rendir mi humilde homenaje a esta irrepetible família de amigos, por delante les deseo muchos años de salud y alegría junto a sus hijos y nietos. Hasta siempre. Agusti Riera Montal | |||