Una muy buena pregunta. En años anteriores, después de la transición o incluso en los gobiernos socialistas de Felipe González, los sindicatos tenían un papel preponderante. A Felipe los sindicatos le hicieron las dos primeras huelgas generales y eso que era socialista. En Cataluña han desaparecido los sindicatos porque se han dejado amordazar por el tripartito nacionalista.
El tripartito ya hace un año aprobó un proyecto de ley mediante el cual se aumentaban las ayudas económicas a las grandes centrales sindicales, con la excusa de de-volver el patrimonio sustraído durante la guerra civil. Eso parece que les ha tranquilizado las conciencias, y el bolsillo, ya que no se oye ninguna manifestación de sus líderes a favor de la estabilidad del empleo, de los salarios mileuristas o de los contratos basura, etc.
Lo último que vemos es a los líderes aburguesados de las centrales, recibiendo o entregando premios, asistiendo a recepciones con los empresarios o a reuniones institucionales que tan solo les permite estar en el candelero sin aportar nada a sus teóricos representados.
No hace mucho Òmnium Cultural en su afán por integrar todo lo que se menea en el paraguas nacionalista condecoró a los secretarios ge-nerales de las Centrales sindicales. Òminum Cultural no es más que el brazo friki del nacionalismo y del catalanismo independentista, sufragado por el dinero de todos los ciudadanos. Es curioso cómo ya no existen reivindicaciones salariales, tan solo nacionalistas y catalanistas.
Después de la pírrica y ridícula aprobación del Estatuto ningún dirigente sindical saltó a la palestra para indicar las barreras que el Estatuto establece en el ámbito laboral, por ejemplo, obstaculizando el libre tránsito geográfico no de capitales, inmunes a las identidades nacionales y a los niveles de conocimiento lingüístico, pero sí de trabajadores. O por las trabas que impone a la deseable promoción profesional de aquellos que no se manejen en el nivel idiomático requerido.
No obstante, llueve sobre mojado. El mundo sindical en Cataluña ya ha sido anestesiado tiempo ha por el maloliente bálsamo nacionalista. Es uno de los pocos lugares del mundo donde las organizaciones sindicales acuden a las manifestaciones con sus logotipos y siglas inscritos en las banderas patrias. En Cataluña las pocas manifestaciones que los sindicatos promueven están invadidas de banderas catalanas cuando antes eran banderas de los diversos sindicatos, el nacionalismo también se ha comido a los sindicatos. Resulta curioso, como al acabar la concentración todos los trabajadores se ponen firmes cuando suena "Els Segadors", y sus dirigentes transidos de emoción entonan con himnótica emoción, sus versos sagrados.
Ayer asistí a una entrega de premios de la Federación Gitana de Cataluña. El acto lo presidía Ernest Benach y Joan Puigcercós, al inicio del acto nos hicieron levantar para escuchar "Els Segadors". Todo eso me recordó mis años de estudiante en las Universidades Laborales del Régimen franquista en el año 1965 cuando los sábados nos hacía formar para izar bandera. La historia se repite ahora en el 2007 se realizan los mismos actos nacionalista que en tiempos de Franco, qué ha cambiado si el resultado es el mismo. La burguesía nacionalista dice: los tenemos amaestrados, sonriendo por lo bajini.
He aquí una cita de un teórico nazi que responde a la actualidad sindical de Cataluña. "Para nuestra revolución es tarea prioritaria sustituir la lucha de clases por la cohesión nacional, uniendo bajo la misma bandera vertebradora al patrón y al operario".
Son palabras de Moeller Van de Bruck, autor del ensayo Das Dritte Reich, editado en Hamburgo en 1923, una de las elaboraciones teóricas fundamentales del nacional-socialismo (nazismo).
Aquí ya lo han logrado.
Juan José Román
Ciutadans-Partido de la Ciudadanía